Page 166 - Libro de Chiquinquirá
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responsabilidades             que         les
                  corresponden en este sentido.”

                        “Pero lo que más cuenta  es la
                  herencia espiritual transmitida,  no
                  tanto por los misteriosos lazos de la
                  generación material, como por la
                  acción profunda de ese ambiente
                  privilegiado que la familia constituye;
                  por la lenta y profunda formación de
                  las almas en la  atmósfera de  un
                  hogar, rico en  altas tradiciones
                  intelectuales, morales y sobretodo
                  cristianas; por la mutua influencia
                  entre aquellos que habitan en una
                  misma       casa,      influencia     cuyos
                  beneficiosos efectos se proyectan
                  hasta el final  de una larga vida,
                  mucho más allá de los años de la
                  niñez y de la juventud, en  aquellas
                  almas elegidas que saben fundir en
                  sí  mismas los  tesoros  de una
                  preciosa herencia con la contribución
                  de     sus     propias     cualidades       y
                  experiencias.”

                        “Es  este un patrimonio, más
                  valioso     que    ningún      otro,    que,
                  iluminado por una fe firme, vivificado
                  por una fuerte y fiel práctica de vida
                  cristiana en todas sus exigencias,
                  elevará,  refinará  y enriquecerá, las
                  almas de vuestros hijos.”


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