Page 132 - Nuestra Señora de Fátima Las memorias
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Despues de las Apariciones


                     Oraciones y sacrificios en el Cabezo

                    Mi  tía,  cansada  de  tener  que  mandar

               continuamente  a  buscar  a  sus  hijos  para
               satisfacer los deseos de las personas que que-
               rían  hablar  con  ellos,  mandó  que  llevara  a
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               pastar el rebaño su hijo Juan .

                    A  Jacinta  le  costó  mucho  esta  orden  por
               dos motivos: porque tenía que hablar con toda
               la  gente  que  la  buscaba  y  por  no  poder  estar
               todo  el  día  conmigo.  Sin  embargo  tuvo  que

               resignarse.  Y,  para ocultarse de las personas
               que la buscaban,  solía  esconderse  con  su
               hermano  en  una  cueva  formada  por  unas
               rocas,  situadas  en  la falda  de  un  monte  que
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               había  frente  a  nuestro  pueblo ;  tiene  encima
               un molino de viento. La roca queda en la falda
               que da al na- ciente; y está tan bien dispuesta,
               que nos resguardaba perfectamente de la lluvia
               y  de  los  rayos  calurosos  del  sol.  Además,  la

               ocultaban numerosos olivos y robles.


               29  Juan Marto, hermano de Francisco y de Jacinta
               (+28/04/2000)

               30  En la falda de aquel monte había muchas y variadas
               flores.


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