Page 90 - Nuestra Señora de Chiquinquirá de La Estrella
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Madre nuestra del cielo, por vuestra fe vinisteis a ser
              la esclava del Señor, el Tabernáculo vivo de la Divinidad
              y  la  madre  espiritual  de  todos  los  que  reconocen  al
              verdadero  Dios  (Luc  1,  38-42).  Razón  por  la  cual  el

              Altísimo os hizo libre de todo pecado.

                    Por la tradición de la Iglesia conocemos la esmerada
              educación que recibisteis de vuestros nobles padres San
              Joaquín y Santa Ana, conforme a las costumbres de la
              Casa Real de David, la cual os preparó para alojar en
              vuestro seno al mismo Dios hecho hombre y cantar el
              Magníficat.


                    Os rogamos que intercedáis ante tu adorado Hijo,
              Nuestro Señor Jesucristo, para que recibamos de Él, el
              perdón de nuestros pecados  y la fuerza para superar
              todas las dificultades.

                    ¡Oh María, Madre amantísima, Virgen de Chiquin-
              quirá de La Estrella! Por el dolor que sentisteis al perder
              vuestro querido Hijo Jesús y por el consuelo que experi-

              mentasteis al encontrarlo entre los doctores, os pido que
              nunca pierda yo a Jesús por el pecado, y si alguna vez
              tuviera tal desgracia, lo busque con dolor hasta encon-
              trarle para no perderle nunca jamás. Amén.


                               Meditación para el día Sexto
                             ¡Santa María, Madre de Dios!

                    Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, hoy
              os hacéis presente en medio de nosotros para alejar el

              mal y sanar las situaciones más penosas y dolorosas.




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