Page 127 - Libro de Chiquinquirá
P. 127
CIC 1614
En su predicación, Jesús enseñó sin
ambigüedad el sentido original de la
unión del hombre y la mujer, tal como
el Creador la quiso al comienzo: la
autorización, dada por Moisés, de
repudiar a su mujer era una concesión
a la dureza del corazón (Cf. Mt 19,8).
La unión matrimonial del hombre y la
mujer es indisoluble: Dios mismo la
estableció: "lo que Dios unió, que no lo
separe el hombre" (Mt 19,6).
119

