Page 129 - Libro de Chiquinquirá
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El conjunto de la sociedad humana
            unida y orientada por la Iglesia en la
            práctica  de  las  virtudes,  en  las
            personas,  en  las  culturas,  en  las

            instituciones, en los usos y costumbres,
            canta la gloria de Dios y contribuye a la
            salvación  individual  de  las  almas.  Así,
            vinculadas  las  luces  primordiales,  ellas
            están  unidas  a  la  luz  de  los  ángeles  y
            de las almas penitentes, expresando de
            manera admirable, como si fuera el
            más excelente  y bellísimo firmamento
            de estrellas, la gloria infinita de Dios,

            en  el  universo  creado  y  entre  si
            comunicado.

                  Lo contrario de la luz primordial
            que  hay en  cada uno y  de la
            comunicación  que  existe  entre  las
            iglesias        triunfante,          purgante          y

            militante, son los vicios que finalmente
            conducen  a  los que se dejan arrastrar
            por  ellos,  al  reino  de  los  hipócritas,
            donde          domina           la       disonancia,
            desarmonía y cacofonía de los seres, se
            niega toda forma de belleza y felicidad,
            y se sufre pesar y dolor eternos. En ese
            reino de la oscuridad espiritual y de

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